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Certificá kosher y empezáa operar en mercados a losque hoy no estás llegando

Analizamos tu producción, ordenamos los procesos y te acompañamos en cada etapa para que puedas cumplir con las normas kosher sin detener tu operación.

La certificación kosher es lo que permite que tu empresa:

  • Cumpla con estándares internacionales.
  • Genere confianza.
  • Y acceda a nuevos mercados donde hoy no está presente o fortalezca su posicionamiento en el mercado local.
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Consultá por tu
certificación Kosher

Si estás buscando certificar para exportar, trabajar con clientes internacionales, mejorar tus procesos o expandirte en el mercado local, podemos ayudarte.

Contanos qué producto querés certificar y evaluamos tu caso. Te explicamos qué necesitás, cómo es el proceso y qué posibilidades tenés de acceder a nuevos mercados.

Lo que empezó como una necesidad puntual, terminó abriendo nuevas oportunidades. Conocé casos reales de empresas que decidieron avanzar con nuestra certificación kosher.

Casi pierden negocio internacional por no tener certificación Kosher

La empresa ya tenía todo listo para cerrar con una cadena internacional. Habían pasado auditorías, negociaciones y ajustes de packaging. Era el tipo de oportunidad que no aparece dos veces. Pero cuando parecía que solo faltaba firmar, apareció un requisito que no tenían contemplado: todos los productos debían contar con certificación kosher. No era algo que hubieran tenido en cuenta, ni mucho menos un proceso que pudieran resolver con margen de tiempo. El problema no era solo técnico, era el margen. Si no llegaban, el acuerdo se caía y, con él, la posibilidad de abrirse a mercados internacionales. Cuando nos contactaron, lo primero fue entender en profundidad qué estaban produciendo y cómo. Qué ingredientes utilizaban, cómo funcionaba la línea y qué puntos del proceso podían afectar la certificación. Con esa información, el panorama se volvió claro con rapidez. No era necesario rehacer todo, pero sí ordenar ciertos aspectos clave. Se trabajó directamente sobre eso, sin desvíos innecesarios. Se evaluó la operación, se ajustó lo necesario y se avanzó con la validación. Llegaron a tiempo. Hoy no solo sostienen ese cliente, sino que ese mismo requisito que en su momento representaba un obstáculo, terminó convirtiéndose en la puerta de entrada a nuevos mercados.

¿Tiene sentido certificar kosher si no producimos alimentos?

La consulta fue directa: no producían alimentos, sino insumos para la industria. Envases, materiales, procesos indirectos. No veían por qué tendría sentido certificar. La duda era lógica, pero incompleta. En la práctica, muchas empresas que sí producen alimentos necesitan garantizar que todo lo que interviene en su proceso también esté validado. No alcanza con el producto final. Ahí empezaba a aparecer el problema real: no estaban fuera por una decisión consciente, estaban quedando fuera sin saberlo. ¡Y así fue cómo intervenimos con SAK Kosher! Se analizó cómo operaban, qué materiales utilizaban, qué relación tenían con sus clientes y en qué puntos podía impactar la certificación. No era necesario transformar la empresa, sino entender qué parte de lo que ya hacían necesitaba ordenarse y validarse. A partir de ahí, el proceso fue directo. Se organizó la información, se evaluó la operación y se avanzó con la certificación. La certificación no cambió lo que hacían, pero sí cambió cómo los elegían.

Creían que el problema era el proceso (y no lo era)

Una empresa del sector cosmético buscaba certificar una nueva línea de productos naturales. Habían tenido contacto con otras certificadoras, pero la experiencia no había sido clara: formularios, términos técnicos y poca orientación concreta. El problema no era la certificación en sí, sino la forma en la que estaba siendo presentada. Cuando nos contactaron, el enfoque fue distinto. Más que iniciar un proceso, lo primero fue ordenar la información y entender qué necesitaban realmente. Se explicó cada etapa, se resolvieron dudas y se adaptó el proceso a su operación. Sin complejidad innecesaria, pero con el nivel de exigencia correspondiente. La certificación se concretó. Hoy no solo cuentan con su línea certificada, sino que destacan algo que no figura en ningún documento: la confianza en el acompañamiento recibido. Porque certificar no es solo validar un producto, es saber cómo llegar a hacerlo bien.

Exportar no era el desafío, era saber cómo hacerlo

Querían exportar a Estados Unidos. Sabían que la certificación kosher era un requisito, pero no tenían claro qué implicaba ni por dónde empezar. No era un problema de intención, era de falta de estructura. Lo primero fue entender cómo funcionaba su operación: materias primas, proveedores, procesos, puntos críticos. Con esa base, se pudo definir qué necesitaba ajustarse y qué ya estaba en condiciones de avanzar. Se organizó la información, se preparó la planta para la evaluación y se realizó la visita. Ahí se validó todo el recorrido productivo, desde el origen hasta el producto final. A partir de esa instancia, se definieron los ajustes necesarios. Algunos fueron operativos, otros más vinculados a trazabilidad y documentación. Nada fuera de escala, pero sí lo suficiente para cumplir correctamente. Con eso resuelto, la certificación se concretó. Hoy sus productos están en góndolas de supermercados kosher en Nueva York. Pero lo más importante es que, ¡ahora entienden qué hace que eso sea posible!

El chocolate con sello Sak kosher que abrió nuevos mercados

Una fábrica artesanal de chocolates buscaba diferenciarse en un mercado cada vez más competitivo. Tenían un buen producto, pero necesitaban encontrar una forma de escalar y acceder a nuevas oportunidades. El desafío no estaba en el producto, sino en cómo posicionarlo. A partir de ahí, se planteó una estrategia clara: certificar kosher para acceder a mercados donde ese estándar no solo es valorado, sino determinante. Se revisaron ingredientes, se ajustaron algunos procesos y se adaptó la operación para cumplir con los requisitos necesarios. No implicó transformar el producto, sino alinearlo con estándares que habilitan nuevas oportunidades. La certificación se concretó. Hoy exportan a Israel y países del Golfo, donde el sello kosher es sinónimo de calidad, trazabilidad y confianza. Lo que comenzó como una búsqueda de diferenciación terminó convirtiéndose en una puerta de entrada a mercados internacionales.

Quién está detrás de Sak Kosher

El rabino David Faour, director de Sud América Kosher, supervisa personalmente cada proceso de certificación, con más de 20 años de experiencia acompañando a empresas de la industria alimentaria y sectores vinculados.

Su enfoque es claro: entender cómo funciona cada operación antes de definir qué es necesario para certificar, alineando los requisitos de la ley judía (kashrut) con la realidad de cada empresa.

Acompaña a empresas de Latinoamérica —principalmente en Argentina, Chile, Paraguay y Bolivia— en procesos orientados a operar bajo estándares internacionales y abrirse a nuevos mercados.

Si estás evaluando certificar, podés consultar tu caso y entender con claridad qué necesitás y cómo avanzar.

Rabino David Faour

¿Qué incluye nuestra certificación kosher?

Acompañamos a tu empresa en todo el proceso de certificación kosher, desde el análisis inicial hasta la certificación, para que cumplas con los requisitos de forma clara y sin afectar tu operación.

Nos adaptamos a tu forma de trabajar: analizamos procesos, identificamos puntos clave y te guiamos en cada etapa para cumplir con los estándares kosher.

  • Certificación rápida y supervisión dinámica
  • Reconocimiento internacional de marca
  • Facilidad para exportación
  • Tarifas accesibles y planes para PyMEs

Realizamos capacitaciones constantes y un contacto directo para consultas respecto a la certificación.

Mantenemos contacto directo durante todo el proceso, con soporte continuo para resolver dudas y asegurar el cumplimiento.

Además, realizamos seguimiento para que los procesos se mantengan en el tiempo y continúen alineados con los estándares kosher.

Cómo trabajamos tu certificación kosher

Conocé nuestro proceso

Análisis inicial y revisión de procesos - Auditoría y proceso de certificación Kosher en Argentina

Análisis inicial y revisión de procesos

Conocemos tu empresa, qué producís y qué querés certificar. Analizamos ingredientes, productos y operación para evaluar qué es viable y qué necesita ajustarse.

Evaluación en planta y validación - Auditoría y proceso de certificación Kosher en Argentina

Evaluación en planta y validación

Recorremos tu operación para entender el proceso productivo en detalle, desde la materia prima hasta el producto final. A partir de ahí, validamos los procesos y definimos los ajustes necesarios para cumplir con los estándares kosher.


        Certificación y seguimiento
       - Auditoría y proceso de certificación Kosher en Argentina

Certificación y seguimiento

Emitimos la certificación junto con el permiso para utilizar el sello oficial. Luego, realizamos seguimiento para asegurar que los procesos se mantengan en el tiempo.

Sectores con los
que trabajamos

Muchas empresas comienzan certificando para ordenar procesos y posicionarse en el mercado local, y luego avanzan hacia la exportación.

Cada industria tiene procesos distintos. Por eso, adaptamos la certificación kosher según el tipo de producto, operación y mercado al que querés acceder.

Consultá por tu
  certificación Kosher

Listo para trabajar juntos? Llená el formulario!

Aprendé mas de SAKosher

Preguntas frecuentes

Kosher significa “apto” o “permitido” según la ley judía (Kashrut). En la práctica, se trata de un estándar que valida ingredientes, procesos y controles de producción. Hoy, además de su origen religioso, es reconocido como un sello de calidad y confianza a nivel internacional.
No. El proceso es más claro de lo que suele parecer. Cada empresa parte de una realidad distinta, pero con el acompañamiento adecuado se puede ordenar la información, evaluar la operación y avanzar de forma progresiva.
La certificación kosher permite acceder a mercados internacionales, generar confianza en el consumidor y cumplir con estándares que muchas empresas ya exigen en su cadena productiva. En muchos casos, no es solo un diferencial: es un requisito para poder vender.
No necesariamente. Se pueden certificar líneas específicas o productos puntuales, dependiendo del tipo de operación. El alcance se define según cada caso.
La certificación tiene una validez anual. Antes del vencimiento se realiza una revisión para asegurar que los procesos se mantengan en orden y continúen cumpliendo con los estándares kosher.
La confidencialidad es parte del proceso. La información sobre fórmulas, proveedores y procesos se maneja con resguardo técnico y legal, garantizando la privacidad de tu operación.
Depende del caso. En algunos procesos no es necesario modificar nada, y en otros pueden requerirse ajustes puntuales. La diferencia está en identificar exactamente qué cambios son necesarios y cuáles no. Nuestro trabajo es acompañarte en esa evaluación y ayudarte a implementar solo lo que realmente hace falta para cumplir con los estándares kosher.
Más de los que suele pensarse. Además de alimentos y bebidas, también pueden certificarse insumos, productos químicos, cosméticos y todo aquello que forme parte de una cadena productiva vinculada a la industria alimentaria o de consumo. Cada caso se evalúa de forma particular.
Principalmente en mercados como Estados Unidos, Israel y algunos países de Europa. Sin embargo, cada vez más empresas lo exigen como estándar dentro de su cadena de producción, incluso en mercados donde no es obligatorio. En muchos casos, no es sólo una exigencia del mercado, sino una condición para poder operar con determinados clientes.
El proceso es supervisado por el rabino David Faour, junto con un equipo técnico que acompaña cada etapa. Esto garantiza que tanto los aspectos normativos como operativos se cumplan correctamente.
En muchos casos, sí. Cuando los ingredientes y procesos ya cumplen con los estándares kosher, no es necesario hacer cambios. En otros, pueden requerirse ajustes específicos. La evaluación inicial permite determinar con claridad qué situación aplica en cada caso.
Contanos qué producto querés certificar y lo evaluamos.